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5 cosas que práctica una esposa sabia

Te consideras una esposa sabia?

Llevo casada 13 años con un hombre maravilloso y cada día aprendo un poco más como ser una esposa sabia. Mi esposo con sus defectos y virtudes ha decidido amar y obedecer a Dios por sobre todas las cosas. Y en reflejo de esa actitud mis chiquitos tienen un padre ejemplar y yo un esposo digno de admirar.

Hoy cuando veo todo lo que hemos construido juntos y recuerdo todos los retos que hemos superado, puedo decir sin duda alguna hasta aquí nos ha ayudado Dios. Ciertamente construir un hogar sobre la roca no es una tarea nada fácil, requiere de mucha dedicación, esfuerzo y sobre todo mucha oración.

En mis primeros años de matrimonio, escuché todo tipo de consejos de mujeres que desde sus propias experiencias me compartían los pasos a seguir para un matrimonio exitoso. Muchas de ellas sin Cristo en su corazón. Concluían que no importaba lo que hiciera terminaría siendo parte de las estadísticas de divorcio. Sosteniendo su creencia en la frase popular de que “todos los hombres son iguales”.

Al pasar del tiempo, cuando los primeros retos llegaron, ninguno de esos consejos me funcionaron. Bueno quizás las recetas de comida que me compartieron jajajaja sirvieron para algo. El resto de las palabras no tenían nada que ver con migo. Por cuanto cada matrimonio, cada individuo y cada situación es diferente. Ningún ser humano sobre la faz de la tierra tiene el manual para el matrimonio perfecto.

Como creyente y conocedora de la palabra de Dios, aprendí a comprender que si Cristo es el centro de mi hogar. Tengo que entregar en sus manos el “todo” de mi vida y de mi familia.

No puedo pretender tener el control de algunas áreas y luego que Dios repare lo que yo dañé por mi arrogancia. Así que decidí ignorar todas las voces a mi alrededor y comencé a buscar todas las respuestas que necesitaba, en aquel que diseñó el matrimonio y conoce cada cabello en mi cabeza.

Estaba decidida a comportarme como una mujer sabia. Y que mucho me tuve que esforzar… Recuerdo que hacía una lista de todo lo que me preocupaba en mi relación y me sentaba a indagar que decía la Biblia al respecto.

Hoy sigo haciendo exactamente lo mismo, por que la verdad de Cristo sobre mi vida alumbra todas las áreas obscuras. Donde yo no puedo y en ocasiones no quiero mirar. Es un proceso investigativo constante, que me informa sobre lo que debo mejorar, cambiar y hasta eliminar de mi vida. Para que mi hogar y mi familia hable del amor de Dios con todo lo que hacemos.

No te puedo ofrecer los tres pasos mágicos para el matrimonio perfecto. Pero te voy a compartir como Dios me enseño a ser una esposa sabia, con la fe de que te ministrará a ti también.

  1. Dios tiene que ser el centro de tu hogar

    Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia. Salmo 127:1

    Si aún no has aceptado a Cristo como tu único y suficiente salvador, nada de lo que yo te diga tendrá relevancia. He visto cientos de parejas desgastar sus fuerzas intentando salvar sus matrimonios sin Dios en sus vidas. Y aunque logren hacerlo por un corto periodo de tiempo, eventualmente terminan fracasando.

    O peor aún viviendo por años en una relación llena de inseguridades, mentiras, traiciones, infelicidad y en ocasiones hasta maltrato. Nadie puede obligarte a darle paso a Dios en tu corazón, pero si separas unos minutos para reflexionar y piensas en todo lo que has intentado.

    Las veces en que has fallado, te darás cuenta que no tienes nada que perder con darle una oportunidad a Dios. Con ello no me refiero a religiosidad, ni rutinas hipócritas con el fin de deslumbrar los que están a tu alrededor. Si no a un corazón totalmente humillado ante Dios, que reconoce su intensa necesidad de dirección.

  2. Ora por tu esposo

    Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. 1 Tesalonicences 5:17-18

    El corazón de una mujer sabia que ama y cree que Dios es quién dirige su vida. Encuentra un lugar en su hogar donde pueda estar a solas con Dios y orar incansablemente. Ora por tu esposo y presenta ante Dios todo lo que te incomoda. Pide sabiduría para manejar los retos que se presenten, con el fin de ser un puente que acerque el corazón de tu esposo a Dios. Por que amada, una vez tu esposo decide amar  y obedecer a Dios, tu matrimonio jamás volverá a ser igual.

  3. Ejercita la sana comunicación

    Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina. Proverbios 12:18

    Comienza a comunicarte correctamente con tu esposo, déjale saber lo que te hiere, ofende y lastima tu corazón.  No hagas uso de estrategias vanas como gritos, insultos y sarcasmos, estos solo obstruyen el canal de comunicación. (No se ponga el sol sobre vuestro enojo Efesios 4:26).

    Demuestra el amor de Dios y que eres una mujer segura, sabia y completa en Cristo. No des por sentado que tu esposo sabe lo que sientes. El también necesita escuchar a diario cuanto lo amas y valoras. Resalta sus virtudes y exalta sus esfuerzos, levanta sus brazos cuando esté mentalmente agotado. Y nunca olvides hacerle saber que en esta carrera llamada vida, no está solo tu estás justo a su lado para apoyarlo.

  4. Cela la intimidad de tu hogar

    La discreción te guardará; Te preservará la inteligencia, Para librarte del mal camino, De los hombres que hablan perversidades, Proverbios 2:11-12

    Las mujeres somos expertas tomando y ofreciendo consejerías. A menudo compartimos nuestros problemas en medio de conversaciones informarles. Solo para tener un tema de que hablar con las amigas. Este es un grave error que ninguna mujer sabia debería cometer.

    La intimidad del hogar y el matrimonio es información clasificada. Nadie fuera de tu núcleo familiar inmediato debe tener acceso a detalles que solo le conciernen a ti y a tu esposo.

    No ventiles tus diferencias maritales solo por que estas bajo coraje. Y mucho menos hagas uso de la redes sociales para enviar un mensaje que deberías entregar directamente a tu esposo. En el caso extremo donde necesites involucrar una tercera parte para mediar en sus conflictos. Busca ayuda profesional y especializada. Inclusive puedes hacer uso de los departamentos de consejerías de las iglesias, que cuentan con personal adiestrado para intervenciones maritales.

  5. Oren Juntos

    Uno solo puede ser vencido, pero dos pueden resistir. ¡La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente! Eclesiastés 4:12

    No hay una solución fácil para tener un matrimonio conforme al corazón de Dios. Vivan el día a día y atiendan las situaciones con la prioridad que ameritan. Pero sobre todo lleva el corazón de tu esposo a entender que cuando la cosas no están funcionando como esperaban.

    Hay un lugar secreto en tu casa, que has estado visitando a solas y deseas compartir con el. Por que lo amas y es merecedor de participar hasta en los momentos mas íntimos contigo.

    Nunca terminas de aprender a ser una mujer y esposa sabia. La verdad es que todos los días hay una nueva lección que aumentará tu entendimiento. Le pido a Dios que esta información te ayude a comenzar la práctica de estos consejos en tu matrimonio. No será fácil, pero con mucha paciencia y amor se que lo lograrás.

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